Guy de Maupassant: Historia de un perro
La prensa respondió unánimemente a la llamada de la Sociedad Protectora de Animales para colaborar en la construcción de un centro de acogida de animales. Sería una especie de hogar y refugio para perros perdidos sin dueño, que encontrarían alimento y abrigo en lugar del nudo corredizo que la administración les tiene reservado. Los periódicos recordaron la fidelidad y la inteligencia de los animales. Ensalzaron casos de asombrosa sagacidad. Aprovechando esta oportunidad, quiero contar la historia de un perro perdido, un perro vulgar, sin pedigrí. Es una historia sencilla, pero auténtica. En los suburbios de París, a orillas del Sena, vivía una familia de ricos burgueses. Poseían una elegante mansión con un gran jardín, caballos, carruajes y muchos criados. El cochero se llamaba François. Era un individuo de origen campesino, un poco corto de inteligencia, grueso, embotado…, pero de buen corazón. Una noche, cuando regresaba a casa de sus amos, un perro comenzó a seguirlo. Al principio ignor…